Si, o si será indispensable realizar una intervención quirúrgica. El objetivo de esta cirugía es abordar dos factores que pudieron fallar: La biología del hueso y la inestabilidad mecánica de la fractura.
¿Cómo se determina la necesidad de una segunda cirugía ortopédica?
Es fundamental mantener un seguimiento constante con tu médico especialista o buscar una segunda opinión. Entre el tercer y cuarto mes postoperatorio, puede identificarse un retraso en la consolidación ósea. Si no se actúa a tiempo, este problema podría evolucionar a una pseudoartrosis hacia el octavo o noveno mes, para esta etapa el hueso y el cuerpo se han agotado su capacidad biológica natural de reparación. En este punto, ya dio todo, la única solución efectiva será someter esa fractura a cirugía, ya que el organismo no podrá completar el proceso por sí solo.
Durante tu valoración o segunda opinión, además de tu examen físico, se te solicitarán estudios imagenológicos exhaustivos (Radiografías o tomografías) para diseñar un plan quirúrgico preciso y actuar en la brevedad, minimizando complicaciones futuras. Un hallazgo clave en estos estudios es la presencia de callos óseos aislados en los extremos de la fractura, que no embonan o conectan entre sí. En su lugar, se observa una articulación falsa que genera inestabilidad dolor crónico e incomodidad funcional.

Riesgos y estadísticas: ¿Qué tan común es este escenario?
Aunque la idea de una segunda cirugía puede resultar abrumadora, es la única alternativa para reavivar el hueso y reactivar la consolidación ósea y lograr resultados óptimos. La pseudoartrosis afecta aproximadamente al 4 % de los pacientes, especialmente en fracturas de huesos largos (fémur, tibia y húmero) Cuando se trata de fracturas expuestas el riesgo aumenta hasta un 30% aunque sigue siendo una complicación relativamente baja.
Más que una cirugía: Un rescate óseo
Cuando los pacientes ya se han enfrentado a una cirugía previa y a un proceso de recuperación, la aparición de pseudoartrosis y una segunda cirugía suele generar preocupación y resistencia. Sin embargo, esta intervención busca rescatar el foco de fractura mediante dos enfoques:
Falla mecánica (inestabilidad)
- Eliminando la articulación falsa.
- Reemplazando el sistema de fijación (placas, tornillos o clavos intramedulares).
- Fresado de los bordes de la fractura para dejar solo tejido vascularizado.
- Mejorando la compresión y estabilidad entre fragmentos de la fractura.
Falla biológica (pseudoartrosis infectada): Las infecciones pueden originarse desde la fractura inicial, durante la cirugía, o incluso por focos distantes (urinarios, dentales)
- Limpieza quirúrgica profunda del tejido infectado.
- Retiro de implantes y fijación externa temporal.
- Injertos óseos (propios o de donante) para estimular la regeneración.
- Tratamiento antibiótico prolongado (intravenoso y posteriormente oral).
