Lumbalgia tipos, factores de riesgo y hábitos efectivos
El dolor de espalda es uno de los diagnósticos más comunes en la consulta de ortopedia, afectando aproximadamente a 80 de cada 100 personas. Es muy probable que en algún momento de tu vida lo experimentes.Este dolor se localiza en la región lumbar, es decir, en la parte baja de la espalda y la cintura, y puede irradiarse hacia los glúteos y muslos.
En la mayoría de los casos, la lumbalgia es de origen mecano-postural, lo que significa que no siempre está relacionada con una hernia o una lesión específica. Muchas personas con lumbalgia presentan alteraciones posturales, lo que hace que el cuerpo adopte posiciones que pueden parecer cómodas en el momento, pero que a largo plazo generan más dolor.
¿Qué sucede en los discos lumbares?
Los discos intervertebrales se dividen en cinco y desempeñan un papel fundamental en la distribución de las cargas de compresión sobre la columna vertebral. Actúan como amortiguadores, absorbiendo impactos y manteniendo el espacio entre los cuerpos vertebrales, lo que aporta flexibilidad a la columna. Su principal fuente de nutrición proviene de las placas terminales, a través de la absorción de fluidos durante los movimientos de la columna. Sin embargo, la exposición a fuerzas excesivas y posturas prolongadas de alta presión, como estar mucho tiempo de pie o sentado, puede dificultar este proceso de nutrición, aunque sus funciones sean protectoras son muy susceptibles a sufrir hernias y otros trastornos discales

¿Lumbalgia aguda, subaguda o crónica? Principales diferencias
Lumbalgia aguda
Se trata de un dolor repentino en la parte baja de la espalda, que puede manifestarse como un chasquido seguido de dolor intenso y que dura menos de 6 semanas. Suele estar asociado con esfuerzos físicos intensos, malas posturas o movimientos bruscos.
Tratamiento:
Reposo relativo: Evitar actividades que impliquen esfuerzos pesados.
Medicamentos: Antiinflamatorios.
Fisioterapia: Ejercicios suaves para fortalecer los músculos de la espalda.
Terapias alternativas: Compresas frías o calientes, masajes y acupuntura.
Lumbalgia subaguda
curre después de la fase aguda y se caracteriza por molestias persistentes en la parte baja de la espalda durante un período de 6 semanas a 3 meses.
Tratamiento:
Ejercicios de fortalecimiento: Programas de rehabilitación específicos. Medicamentos: Antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos. Terapias complementarias: Electroterapia, terapia manual y Radiofrecuencia lumbar: Técnica que utiliza ondas electromagnéticas para generar calor en los tejidos del cuerpo, con el objetivo de aliviar el dolor, mejorar la circulación sanguínea y reducir la inflamación.
Lumbalgia crónica o severa
Es un dolor persistente que dura más de 3 meses y puede llegar a causar incapacidad. Este tipo de dolor puede ser debilitante y requiere un enfoque de tratamiento más intensivo.
Tratamiento:
Programa multidisciplinario: Coordinación entre médico especialista y fisioterapeuta. Medicamentos: Analgésicos fuertes y relajantes musculares. Procedimientos intervencionistas: Radiofrecuencia lumbar para el alivio del dolor crónico.
